tú eres tan sólo un recuerdo en mi memoria, que amenudo me hace llorar, me obliga a pensar que hace tiempo que llegó mi final... te sigo amando, pues el amor nunca se olvida.
Me quedé sola con mi mundo, pensando que tal vez no merezco nada mejor que esto, llorando y guardando cada lagrimita en un frasquito de cristal, soñando con que quizá vuelvas a decirme algo, muriendo por volverte a besar, sufriendo y queriendo volver atrás...